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Lunes 04 de Enero de 2010 11:31 |
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La capacidad de empeorar del ser humano es infinita, y a ese lema se acoge la Dirección de Informativos.
Este año han conseguido hitos como la desaparición de una cinta en la que se veía y oía a ciudadanos madrileños abuchear a doña Esperanza. Una censura que llevamos al Defensor del Pueblo.
Otro comisionado, el Defensor del Menor, tiró de las orejas a Ovies por sus disparates sobre la píldora postcoital. Su burda propaganda, la tergiversación de los hechos, los insultos a los que no piensan como ellos, la construcción de una realidad virtual, la defensa a ultranza de patosos varios, nos ha puesto en ridículo a todos los que trabajamos aquí. Son el hazmerreír de la profesión y la vergüenza de la FORTA.
(UGT La Parabólica Especial Resumen 2009)
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